Nuevamente sobre el hábito de la Responsabilidad

IMG_5843

La misión de educar y formar a los hijos no es una tarea que se resuelve de un día para otro, todo lo contrario, toma mucho tiempo, exige determinación, perseverancia… Requiere organización, comprensión, paciencia y mucho amor.

Día tras día, insistiendo, buscando nuevos modos de decir lo mismo, procurando conocer cada vez más a cada hijo, y teniendo un objetivo claro, es como se va logrando que los chicos sean ordenados, respetuosos, responsables, amables, generosos, etc.

No se puede dejar a los hijos a la deriva si lo que se busca es que se conviertan en adultos autónomos, responsables, trabajadores y preocupados por los demás.

Los padres que quieren facilitar al máximo la vida de sus hijos y siempre les dan todo, evitándoles sufrimientos y carencias, conseguirán hijos blandos, incapaces de comprometerse y que sistemáticamente rehuirán sus responsabilidades.

Desarrollar la virtud de la responsabilidad implica que a los chicos se les asigne tareas acordes con la edad; pequeñas cosas que quedan sin hacer si el encargado no las cumple. A estas se suman las que vienen del colegio, que tienen consecuencias si se descuidan. Empezando por la responsabilidad de acudir bien uniformados, de ser el caso, y llevar todos los materiales requeridos. Dicha responsabilidad es compartida con los padres, pues son ellos quienes deben proveer y guiar a los niños para que adquieran el hábito de revisar que cada día su mochila tenga los materiales necesarios para el siguiente día. Dentro de este proceso está también el cumplimiento de deberes y el estudio, cuyo objetivo, aparte de ayudar a afianzar conocimientos, ejercita muy bien el desarrollo de la responsabilidad. El hecho de tener un tiempo destinado para estudiar y hacer deberes facilita enormemente la vida escolar. Cuando no, es inevitable la tensión en época de exámenes. Tratar de asimilar los conocimientos el día anterior no es lo más aconsejable.

Hay niños que sin necesidad de tener a sus padres “encima”, hacen lo que deben hacer, pero la mayoría de niños necesita apoyo y preocupación para adquirir buenos hábitos que les serán muy útiles a lo largo de la vida.

Dora de Suárez