Margarita Speck de Mena: Su cuarta hija le cambio la vida.

Por Consuelo Albornoz Tinajero. Domingo 31 de Octubre de 1993.

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Todo era perfecto en la vida de Margarita Speck de Mena. “Tenia una linda familia de tres hijos y estaba trabajando, cuando de pronto tuve la gran sorpresa de que me encontraba esperando un cuarto niño, cuando el ultimo tenia cerca de 12 años. En efecto, tuve una cuarta niña y tres años después otra. Y ahí es cuando se despertó todo mi interés por la educación. Soy sicóloga y realmente no me había interesado mayormente por la educación formal hasta que me pasó esta experiencia tan personal”. Por eso fundo El Sauce, un colegio cuya metodología de enseñanza es la educación activa.

Margarita Speck de Mena es ecuatoriana, hija de padres extranjeros, nacida y criada en el Ecuador. “Yo pensaba que se educa de una cierta manera. Pero cuando tuve a estas niñas, que fueron como una segunda generación, descubrí otra visión de las cosas. Educar es algo que me concierne a mi, pues tengo expectativas muy personales. Yo se lo que me ha gustado y lo que no y que es lo que quiero. Entonces, la educación dejo de ser algo que se hace, sino algo que yo quiero hacer.”

¿Usted no se planteó estas inquietudes con sus primero hijos?

Mis tres primeros hijos son bien seguidos, entonces no había mucho tiempo para hacerme preguntas. Estaba haciendo todo el tiempo y aunque había cosas que me molestaban y con las que no estaba de acuerdo, no tuve el tiempo para reflexionar acerca de eso, sino cuando otra vez me vi en la tarea de comenzar de nuevo.

-¿Acaso también ya tenia otras experiencias?

Una madurez, seguramente. Es otra cosa criar niños cuando uno esta en los 40 que cuando una es de 20.

-¿Que era lo que le preocupaba mas?

Entre las cosas que me molestaban de la educación estaban los colegios. Yo sentía que en lo colegios no se deja hacer a los niños. Ellos son investigadores, curiosos, les interesan muchas cosas y de pronto llegan a los colegios y cuando les proponen leer cosas que no entienden, ni siquiera preguntan. No les importa. Yo pensaba que algo había cambiado en la calidad de los niños a su ingreso a los colegios. Había observado en mis hijos mayores estudiar para las notas, en lugar de por su interés por saber, por aprender.

-¿Que hizo entonces?

Empecé a examinar lo que hacían y porque no lograban los resultados que yo estimaba tenían que conseguir. Pensaba que luego de 14 años de escolaridad, lo que queda de útil, de destrezas es tal vez un 20 por ciento, por lo que se vuelve un desperdicio de tiempo. Allí me empecé a dar cuenta que en las escuelas se van en contra de los niños y que

pretenden que funcionen mas por amenazas que por estímulos. Comencé a leer mucho y a conectarme con gente que tenia propuestas nuevas.

-¿Mientras tanto que acontecía con sus hijas?

Empecé a buscar alternativas de colegio para mis hijas y como no encontré nada que me satisficiera termine haciendo un colegio. No fue solo por mi hija. Había todo un grupo de niños que estaban alrededor de ella, cuyos padres sentían mas o menos lo mismo que yo.

– ¿Cuando resolvió crear el colegio?

-EN 1984, hace nueve años. Estamos en el decimo año escolar.

-¿Como fueron los primeros años en el colegio, las primeras experiencias?

-Yo creí que seria fácil crear un colegio, transmitir todo lo que yo pensaba que debía de ser el colegio, y que la gente me entendería. Pero no fue nada fácil.

-¿Con que obstáculos se fue topando?

Creo que el obstáculo mayor fue el condicionamiento de la gente hacia lo que cree que es la educación. Es posible también que como yo había concebido el proyecto lo tenia tan adentro que no lo podía hacer explicito. Ahora está mucho mas claro.

-¿Que hizo entonces?

Cuando los padres venían a matricular a sus niños yo les explicaba y lo que les pedía, en realidad, era un acto de fe. No podía probar nada de lo que estaba diciendo. Educamos para formar personas, para que ellas adquieran destrezas y desarrollen lo que tienen dentro. Entonces yo ofrecía una persona de otra calidad, Decía que mientras no tuviera los primeros graduados y no pudiera ver como se insertaban en la sociedad, como llegaban al estudio superior y como se comportaban con respecto a otros chicos no podría mostrar que lo que estaba diciendo era cierto.

-¿Ya salió alguna promoción?

-Dos

-¿Entonces ha podido probar la calidad de sus egresados? Como son?

En realidad son diferentes. Son niños alegres, tranquilos, preguntan lo que no entienden y tienen un trato de mucha confianza con los profesores. Son niños que están en su salsa.

-¿Como han podido demostrar que poseen destrezas los chicos que han egresado del colegio?

Los padres dudaban si su hijos iban a poder ingresar a las universidades. Temían que no supieran lo suficiente. Este rato la mayoría de los chicos de las dos promociones están en las universidades, demostrando que están bien equipados. Así probamos que no solo tienen personalidad, sino que además poseen las herramientas necesarias para acceder al conocimiento, para manejarse en las universidades y llegar a ser buenos profesionales.

-¿Hay muchos niños que vienen desde Quito?

La mitad. Y sus padres son los que vienen buscando el sistema del colegio, con conocimiento de causa. Vienen por que se han dado cuenta que muchos niños que en la escuela tradicional no funcionaban, aquí aprenden, salen adelante.

-¿Cual es el perfil de los padres que traen a sus hijos aquí, con pleno conocimiento?

Son los que han llegado a la conclusiones que yo he arribado: no vale la pena basarse solo en la memoria sino en el entendimiento.

-Y en cuanto a los profesores, ¿Quien puede ser maestro en El Sauce?

La gente que dice aquí algo anda mal. Cierto es que muchos niños en la escuela tradicional aprenden, pero hay otros que no logran

aprender. Y adonde están esos niños? Se sabe que un 30 por ciento de niños de todas las aulas del mundo tienen problemas de aprendizaje.

Por que tanto problema? El 80 por ciento de los problemas de aprendizaje parten del manejo de los niños en el aula. Solo un 20 por ciento son inherentes al los niños.

-¿Como se siente al cabo de nueve años?

Muy bien. Los chicos están accediendo a las universidades, dando muestras de que son capaces de integrarse y estudiar. Hemos probado que los niños están contentos si los promueven; que aprenden mucho mejor que con el sistema de premio castigo y jugando. Ahora como que la gente ha perdido de vista los procesos, quiere resultados pero no se molesta en esperar el proceso que esos resultados requieren.

-¿Da clases?

Bases biológicas de la sicología en cuarto y quinto cursos. Antes estaba demasiado copada por la dirección del colegio. Solo empecé a dar clases desde el año pasado. Tenia miedo de que a mi institución le pasara lo que a otras que han empezado con mucho entusiasmo en la educación activa y se han deteriorado hacia la educación tradicional.

-¿Tuvieron momentos de crisis?

Si. Pero lo que nos pasó es que cuando unos quisimos retroceder otros nos convencieron de que nos mantuviéramos. Así es que nos hemos dado apoyo mutuamente. Ahora delego mucho mas, siento que tengo un equipo que cree en lo que esta haciendo y que va a poder conservar esta experiencia sin que se dañe ni se vuelva tradicional.

Los niños en el Sauce

El Sauce está levantado en una alfombra verde, en el sector de Tumbaco. Empieza el recreo y los niños , entre gritos y risas, salen a jugar.

Sus semblantes confiados invitan a la conversación. Su seguridad al expresarse y la madurez en sus respuestas llaman la atención.

“No dudan en afirmar que El Sauce “es el mejor colegio del mundo”. “No me voy a ir nunca”, confesaron a Domingo Galo Fernando Pozo y Patricio Caamaño.

Las Diferencias

En que radica la diferencia con las demás instituciones educativas? En que aquí “existe mucha unión, si hay un niño nuevo que no se integra al principio, tratamos de que se haga nuestro amigo y se sienta bien”, afirmaron María Sol Garzón y Lorena Araujo.

 

Consuelo Albornoz Tinajero. Domingo 31 de Octubre de 1993.