Educar en Autonomía

Autonomia

Es frecuente que los padres nos empeñemos por evitar que los hijos enfrenten problemas, trabajos, frustraciones…. Para eso estamos nosotros! Los hijos deben ser felices!

Me pregunto, es una garantía de felicidad vivir con todas las cosas hechas por otro?

Parece que no, que cuando no se aprende a resolver problemas y a hacer las cosas por uno mismo, la persona se vuelve dependiente, y la gente dependiente no es feliz.

Educar es enseñar autonomía, es hacer ver que uno debe valerse por sí mismo y aprender a resolver sus problemas. Eso da felicidad. Sin embargo, esta manera de actuar puede provocar frustraciones, porque no se tomó la decisión correcta, porque las cosas no salieron como se pensaba, porque… etc. Es necesario aprender a superar las frustraciones, si no lo hacemos nos hundimos y no podremos alcanzar la felicidad.

No les hacemos un favor a los hijos si dejamos que hagan lo que quieren; no cumplimos con nuestra función de educar, todo lo contrario, perdemos autoridad y los hijos nos pierden el respeto.

Las consecuencias por la falta de límites y reglas salen a relucir más pronto que tarde, los hijos criados como reyes o reinas se convierten muy pronto en pequeños tiranos a los que “hay que obedecer” si uno quiere “vivir en paz”.

OJO, no permitamos que eso suceda!

Dora Mena de Suárez